LA DUENDE
  Loca está muy cerca en nuestra vida cuando nos enamoramos.
  Desafía la loca, normas y valores. El camino va más allá de los límites.
  En el tarot es la carta cero. La que está antes del orden. Cualquier camino es válido. Pero duende salta y salta, sin que le toque.
  Para la loca no hay ningún camino, todos le pertenecen. No hay ningún lugar obligado a donde ir, ninguna otra cosa que ser.
  Si no hay mente eres todo.
  Casi siempre lleva un hatillo a la espalda. Ahí van sus experiencias de vida, siempre detrás para no obstaculizar, pero sin renegar de ellas.
   Su aspecto es el del androginato, integrando siempre lo femenino y lo masculino como sagrado.

  Cristina Gil Martín