espejito
 El espejo es un precipicio de cristal por el que corres el riesgo de estamparte.
 Es un enorme teatro de lucha interior. Siempre con una larga distancia entre la imagen real y la imagen soñada.
 Estoy como hechizada o loca mirando al espejo, haciendo muecas sin sentido y sonrisas absurdas. Menos mal que nadie me ve.
 Sentada frente al espejo escucho la voz de los cuentos, la voz de la rivalidad. Siempre indecisa en la visión, siempre temblando, para escuchar que alguien es mejor.
 ¿Qué pasaría con los espejos si la gente se convirtiera en la propietaria real de sus cuerpos?
 ¿Qué pasaría si se inventaran espejos para mirar el interior?
 Me visto con mis sueños para mirarme. Tal vez así, bien mirada, el espejo se muestre complaciente.
 De lo contrario, espejos de cristal o espejos de agua, que más da, siempre podrán convertirse en espejos rotos.

 Cristina Gil Martín