Las relaciones humanas están llenas de buenas intenciones, el mismo material con el que está empedrado el infierno. Empatía es la impresión vital y gozosa que te llevas cuando hablas abiertamente con una persona amiga. La empatía se
produce cuando la amiga escucha desde la confianza. Es precisamente la escucha desde el corazón abierto. Es cuando alguien hace el esfuerzo (en un mundo en el que cada vez hay menos cosas gratis) de estar en tu lugar, de entender matices que no son, no pueden ser, analizados desde la comprensión intelectual. En las relaciones humanas parece que es lo máximo a lo que podemos aspirar, ya que el amor incondicional parece que en este plano es imposible.
  Experimentar empatía sería una vacuna bastante eficaz contra la crueldad, la envidia, los celos y otros sentimientos
inadecuados.

  Cristina Gil Martín