
Entre tú y yo hay muchas fantasías y fantasmas, pero, hoy por hoy, vamos a dejar aparcado todo eso para viajar al mundo real de las hadas.
Fúndete en la sensación de tener un cuerpo de hada. Deja que tu espíritu se sustente hoy de su naturaleza.
¿Cómo será eso de tener un cuerpo tan ligero, tan tenue, capaz de volar?
Aplaudir y volar se dice de la misma forma en la lengua de las hadas. Ambas cosas saben a re-encuentro y suenan a silencio.
¿Has oído hablar del eco del no sonido?
Pues si te re-suena es que has estado en el pais de las hadas.
Una de las puertas al mundo de las hadas está llena de tréboles de cuatro hojas, salpicadas siempre del agua de las cascadas y manantiales. Significan: ¡CONFIANZA!
Pasea de flor en flor, cuando encuentres una gota de rocío, es un hada que te sonrie...
Míralas bien. Manten la vista fija para mantener el recuerdo. En los malos momentos, vuelve aquí para recuperar la fé en la vida.
Cristina Gil Martín
"creedlo, hay un fluido interno que se redistribuye desde y hasta tu ser si lo permites, diluyendo en el silencio amoroso de tu propio espacio el eco del ruido para, dejar senderos para el encuentro màgico con esos diminutos seres hàdicos que nos remontan a la fantasia infantil adormitada en los brazos de mamà; no os durmais niños de mi tierra que las hadas revolotean a vuestro alrededor trayendoos un càntico sagrado que promete luz del otro lado de la vida" Saludos mujer cubierta de cantos de hadas! Lizza