Un día sucede "algo" en tu vida. Un suceso doloroso, una intervención quirúrgica, una separación o un divorcio, una violación, abusos o maltrato de la infancia, un accidente...y tu cuerpo se prepara para morir, fragmentos de tu ánima empiezan a salir. Tú ya no te sientes completa. Este proceso debilita mucho tu energía y ya no puedes estar sana. La psiquiatría o la psicología te recomendarían una terapia, pero ellos no saben nada de tus partes perdidas.
Cuando acudes a una sanación chamánica, empieza todo un trabajo, nada fácil por cierto, para traer (atraer) el alma que se había echado a la calle en busca de refugio. A veces la lucha es tenaz y agotadora hasta lograr traer las partes disociadas, ya que la persona no se ama.
La chamana llama a sus ayudantes para partir en busca del fragmento del ánima perdido. Busca debajo de las piedras, en el vientre de las ballenas, en las nubes, en la barriga del lobo, dentro de los jardines, en los árboles, en las montañas... hasta que, por fin, la encuentra y la convence para que regrese a través de un rito especial. Le habla con amor y la recoge con unas plumitas como si de una pala se tratara, la coloca en un algodón especial que a su vez mete en un saquito, para insuflarlo (soplo sagrado) luego dentro del ser.
Un sentimiento de alivio que no conocía me indica que, por fin, algo mío ha regresado.
YA NO TENGO MIEDO. YA NO ESTOY TRISTE.
Este es un resumen del trabajo que haremos dentro de unos días. Espero que nos enseñe sanación, gratitud y amor.
Cristina Gil Martín

Epona
¡POR INTENTARLO QUE NO QUEDE!
Las partes que salieron "escaldadas" no creo que estén dispuestas a volver y exponerse a recibir más de lo mismo.
¿Volver al escenario de la guerra?
Eso puede ser interesante para el bando de los ganadores, pero para los perdedores ...
MUCHAS GRACIAS POR TU BUENA INTENCIÓN.