En un tiempo de tanto ruido, tanta dispersión, es importante descubrir la soledad. Hablo de una soledad elegida, de una soledad espiritual. Es un auto-encuentro con nosotras mismas en un espacio y en un tiempo elegidos. Es aprender a sosegar los ruidos mentales. Esto es un buen comienzo para aprender a meditar bien, creando un espacio vacio, dejando la mente en blanco para llenarla de una nueva creatividad. Para sentirnos a nosotras mismas sin tanto ruido ni interferencias. No es fácil aprender a estar bien a solas, ya que se nos educa para el exterior o para los demás. Constantemente estamos ensayando cara a los otros como "mejorar" para tener más éxito o para aparentar. Estamos siempre buscando fuera lo que está en nuestro interior. La soledad nos prepara para un encuentro con nuestro yo más creativo y espiritual. Nos desintoxica de tanta información exterior que nos distrae de la autenticidad de nuestra existencia. Esta es una cualidad a desarrollar por toda guerrera espiritual de interior. Cuando sientas que estás bien contigo misma, que las dudas y los demonios de tu interior no te asaltan ni hacen peligrar tu salud mental, es la medida de haber conquistado tu territorio interior, de haber despertado a la chamana que llevamos dentro.
Cristina Gil Martín

Que coincidencia!! En estos dias he estado pensando y reflexionando y he decido trabajar en mí un poco lo que estas diciendo.
Me descubrí un buen día dandome cuenta de que mi cerebro no paraba de pensar, en lo que estaba haciendo y en lo que tenia que hacer una y otra vez, muy poco centrada en nada concreto. Con todo super planificado, comida, niños, tareas, trabajo, ....la mayoria cosas sin importancia. Sin ningún momento de quietud y quizá lo mas triste ni disfrutando los momentos de tranquilidad elegidos o impuestos por horarios, ... hasta en los ratos de disfrute le daba a mi cabeza planificando, lo que tenia que hacer lo que no, la mejor forma de ..., mil vueltas a lo mismo. En una etapa anterior llenaba mi mente con mis problemas familiares, todo el rato pensando en malos rollos, pero como esos ya están un poco mas tranquilos pues pasé a ocuparla con tonterias.
Ahora intento no hacer esto. Trabajo todo los días para centrarme en lo que hago en ese momento y olvidar todo lo demás. Procuro no pensar en las cosas triviales mas de una vez, y no repetirlas en mi mente hasta el aburrimiento. Y procuro buscar y además desesperadamente un momento de soledad, en el que intento dejar la mente en blanco.
Me cuesta, me cuesta mucho pero lo conseguiré!.
Necesito vaguear y que mi mente se pierda. Realmente me he sentido agotada y he necesitado sentirme sola.
Un beso muy fuerte.